Pozuelo es una ciudad repleta de vida, con unas instalaciones deportivas espectaculares, áreas naturales de ensueño -como es el caso de Montegancedo o espacios culturales envidiables –como el Espacio Mira-. 

Ejemplo de esta vida cultural es la exposición ‘Martín Chirino. Sin Pasión no hay vida’, que el consistorio ha puesto a disposición de los habitantes del municipio para poder disfrutarla de forma virtual a través de tres dimensiones.

Desde cualquier dispositivo móvil, y a través de la página web www.pozuelodealarcon.org se puede realizar una visita en 3-D, recorriendo toda la sala de exposiciones, deteniéndose en cada obra para conocer todos sus datos o contemplando el conjunto de la muestra. También se puede acceder a los vídeos sobre el artista que se proyectaban en la sala. 

La visita comienza por un pasillo biográfico para acto seguido adentrarse en sus tres talleres: El Yunque, en San Sebastián de los Reyes, Southwood, en EEUU y Valyunque, en Morata de Tajuña.  

Después de un recorrido por su etapa de gestión, un espacio musical y un apartado dedicado al dibujo, la exposición se completa con 13 esculturas, 13 dibujos y 18 grabados, además del yunque que le acompañó en su recorrido artístico.  

 

El autor 

Martín Chirino ació en Las Palmas de Gran Canaria, en la playa de Las Canteras, el 1 de marzo de 1925. Es el undécimo de doce hermanos, su padre era jefe de talleres de los astilleros de la Compañía Blandy Brothers, del Puerto de la Luz, donde Chirino tendría el primer contacto con el metal. 

En 1952 finalizó sus estudios de Bellas Artes, obteniendo el título de profesor. Al año siguiente viajó a Londres, donde tomó clases en la School of Fine ArtsCompletó su formación de escultor en talleres privados de forja. 

En 1958 se incorporó al grupo El Paso, integrado por Antonio SauraManolo Millares o Rafael Canogar entre otros. En esa época encontró lo que sería su leitmotiv, el motivo alegórico de toda su carrera: La Espiral, el Viento como resultado de su reflexión sobre la iconografía prehispánica y el legado de su cultura. 

 A lo largo de su carrera expuso regularmente en las principales capitales culturales del mundo. Entre otros muchos lugares, su obra ha estado presente en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, en la Galería Thessa Herold de París o en la Galería Sefan Röpke de Colonia. 

Chirino fue director del Círculo de Bellas Artes de Madrid o del Centro Atlántico de Arte Moderno de Las Palmas de Gran Canaria y en 2015 creó la Fundación de arte y Pensamiento Martín Chirino. 

El pasado 11 de marzo de 2019 el autor falleció. Se marchó como vivi,ó sin pomposidades ni estridencias, dejando un legado irremplazable a la cultura española. Obras, exposiciones, ponencias, premios, pero, sobre todo, ganas de superarse hasta el final de sus días son su mayor herencia.