A lo largo de los años las historias de Mortadelo y Filemón han ido enamorando a los lectores. Tres generaciones e incluso cuatro dibujan la historia de Francisco Ibáñez, uno de los referentes del TBO en nuestro país y fuera de nuestras fronteras.  

Desde el pasado 18 de diciembre y hasta el próximo 14 de marzo, las creaciones de Ibáñez – Mortadelo y Filemón, el Botones Sacarino o Rompetechos– toman el espacio MIRA de Pozuelo de Alarcón con la exposición “Francisco Ibáñez. El mago del humor”. La muestra reúne planchas, bocetos y revistas míticas como TBO, DDT o Pulgarcito, con historietas de todos los personajes del dibujante. 

Francisco Ibáñez (Barcelona, 1936) es el creador, dibujante y guionista de los más célebres personajes del tebeo español. Desde los años 50, con sus primeros pinitos como colaborador de diferentes revistas y su fichaje a finales de la década por la poderosa Editorial Bruguera, hasta la actualidad, Ibáñez ha creado multitud de personajes, algunos de los cuales, como Mortadelo y Filemón, trascendieron de las páginas de las revistas y protagonizaron sus propios álbumes. 

El objetivo de la exposición es dar a conocer al visitante todos los matices que componen el icono que es hoy Francisco Ibáñez en el mundo del cómic de nuestro país haciendo un repaso de su biografía y un análisis de su obra y de sus personajes principales. 

La muestra supone una oportunidad única para un público que quiere descubrir o recuperar esos personajes de su infancia y conocer en profundidad a su genial creador. 

El horario de visita es de miércoles a domingo de 11:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00. 

 

Evolución y orígenes de Mortadelo y Filemón 

Además de conocer más acerca de este gran creadorlos visitantes podrán ver la evolución de Mortadelo y Filemón. Los personajes tal y como los conocemos tardaron muchos años en llegar a tener ese aspecto.  

En sus orígenes, los protagonistas de la serie, Mortadelo y Filemón, eran una parodia del doctor Watson y Sherlock Holmes, respectivamente. La serie fue creada enteramente por Ibáñez, aunque la idea de la pareja de detectives y que uno de ellos se pudiera disfrazar pudo ser de Manuel Vázquez Gallego (historietista español de la misma época).