Redactor: Juan Pablo Montero

Entrevistado: Juan Ramón Meléndez, director de la Asociación de Latas de Bebidas.

Estáis de cumpleaños, 85 años exactamente. ¿Cómo lo vais a celebrar?
Este año efectivamente celebramos el 85 aniversario de la lata de bebidas. Junto con la
Confederación de Asociaciones de Uniones de Consumidores Europeos (CAUCE) creamos una exposición itinerante llamada “Las Latas de tu Vida, las Vidas de tu Lata”. En ella mostrábamos una interesante colección de latas de bebidas históricas con ejemplares que datan de los años 1935 y 1937 hasta más actuales y por otro lado contábamos los secretos de su reciclado y de las infinitas vidas que puede tener tu lata de bebidas si la depositas en el contenedor amarillo.
La emplazamos en Valencia con la intención de recorrer de la mano de organizaciones de
consumidores otras ciudades españolas, pero debido a la pandemia no pudimos llevarlo a
cabo.

¿Cuál fue la primera lata de bebidas de la historia?
La primera lata de bebidas aparece en Newark (EEUU) en 1935 y se abría con abrelatas. La empresa cervecera Krueger es quien lanza estas primeras latas al mercado, enviando las 2.000 primeras a sus clientes más fieles junto a una encuesta para saber si les gustaría beber cerveza en lata. El 91% respondieron que sí y ese mismo año se vendieron más de doscientos millones de latas. La lata de bebidas era ya un fenómeno imparable.

¿En qué año llegan a España?
En el caso de España, en 1966 Cervezas Cruz Blanca introdujo por primera vez en nuestro país la lata de bebidas con una nueva marca denominada Skol International Lager, que además incorporaba ya el abrefácil, una anilla que permitía una apertura más cómoda.

¿Cómo fue la aceptación en nuestro país? 
En España se veía a las estrellas de Hollywood beber en lata desde hacía décadas y, sin duda, era un símbolo de modernidad inaccesible para los españoles. Así que su aceptación fue excelente: su facilidad para ser transportada, su resistencia, ligereza, comodidad de apilamiento, así como la rapidez con la que enfría su contenido la hicieron perfecta para las excursiones, la playa y su consumo fuera del hogar. En aquella sociedad de grandes cambios socioeconómicos resultó el complemento ideal al Seat Seiscientos y al bikini. Enseguida otras marcas de cerveza y refrescos se sumaron a este prometedor envase obteniendo importantes incrementos de venta.

¿Cómo fue esa batalla vidrio/lata?
Cada envase ofrece unas ventajas y unos inconvenientes. La lata es inastillable, extraordinariamente ligera, tiene una fácil apertura y ofrece una gran superficie decorable para hacerse visible en los puntos de venta, lo que es fundamental en un mercado cada vez más competitivo. Es evidente que estas características le hicieron un hueco en el mercado ya
que desde su llegada la lata de bebidas no ha dejado de crecer.

¿Coca-Cola y Pepsi son de los dos referentes?
Efectivamente son dos grandes empresas que se han apoyado en la lata como un elemento clave en su estrategia comercial. Pero curiosamente en España se venden más latas de cerveza que de refresco. Según los estudios de mercado que disponemos, aproximadamente un 53% de las ventas de latas de bebidas en España corresponden al sector cervecero.
¿Las compañías siguen apostando por las latas?
Cada vez son más las marcas de bebidas que se inclinan por la latas de bebidas. Hoy en día podemos encontrar latas de una gran variedad de productos: sidra, vermú, vino, zumo, agua, cerveza artesanal, tinto de verano, combinados… Las compañías envasadoras además de buscar prestaciones técnicas o comerciales en los envases, prestan cada vez más atención a las
características ambientales de los mismos. Y nuevamente en ello la lata de bebidas está en ventaja. Todas las latas de bebidas son infinitamente reciclables sin pérdida de calidad, independientemente de su color o diseño y además son fáciles de separar y reciclar con la infraestructura existente. Su reciclado funciona y por ello es el envase más reciclado en el mundo y en España, donde se reciclan más de ocho de cada diez latas.

Al reciclar una lata se ahorra la energía suficiente para mantener un televisor funcionando durante tres horas. Por otro lado, la relación entre el peso del envase y el peso del producto envasado situaba a la lata como el envase más eficiente en términos logísticos: el que menos CO2 emite por kilómetro recorrido. La posición de la lata en el mercado no sólo se ha consolidado sino que crece de forma consistente año a año.

¿La gente qué prefiere: la lata o el cristal?
En el mercado hay espacio para todos los envases o, al menos, para aquellos que sean competitivos y sostenibles. Hay ocasiones de consumo que se adaptan mejor a unos envases o a otros. Lo importante es que el ciudadano pueda elegir y lo haga responsablemente. En la llamada Economía Circular el protagonista es el consumidor formado e informado.

Hablamos de vuestra asociación ¿Cuánto tiempo tiene y cómo nació?
La Asociación de Latas de Bebidas es una organización sin ánimo de lucro, de ámbito ibérico, formada por las compañías que suministran latas de bebidas en los mercados español y portugués. Sus objetivos son representar al sector, promocionar las características de este envase e impulsar su reciclado integral. Nuestra asociación cumple este año 25 años, así que
estamos de doble celebración.

¿Los fabricantes están comprometidos con el medioambiente?

La preocupación por el medio ambiente no es algo reciente para nosotros. Pertenecer a la larga familia de los envases metálicos ya implica una milenaria tradición recicladora, pues desde tiempos inmemoriales el hombre descubrió que para producir nuevos objetos metálicos era más provechoso fundir los antiguos que extraerlo del mineral. Pero, más allá del reciclado, la lata es un ejemplo de minimización en el uso de materiales. Lejos quedan los más de cien gramos de la lata Krueger y una lata actual se sitúa alrededor de los trece, sin menoscabo de su resistencia. Gracias a la innovación continua, esta maravilla tecnológica tiene un espesor inferior al de un cabello humano pero puede soportar una presión interna mayor que la de un neumático de coche. Según el último Análisis de Ciclo de Vida realizado por Metal Packaging Europe, en los últimos diez años la lata ha reducido su huella de carbono en un impresionante 31%.

¿El futuro de las latas cuál es? ¿Cómo serán las latas del futuro?
El futuro es seguir esforzándose por dar servicio a una sociedad que evoluciona rápidamente y no bajar la guardia. Las latas de bebidas del futuro serán más ligeras, más bonitas y, con la ayuda de los ciudadanos y los municipios, más recicladas.