Empiezan las clases y una palabra a la que tenemos pánico todos los padres es la de acoso o ciberacoso (bullyng o ciberbullyng), para tener toda la información en este principio de curso hemos entrevistado a María José Fernández, presidenta de AMACAE (Asociación Madrileña contra el Acoso Escolar).

Redactor: Juan Pablo Montero

¿Qué síntomas son los principales para saber si el niño está sufriendo acoso?

Si ves que tu hijo se queja de forma reincidente por dolor de cabeza o de tripa hay que empezar a hacer un seguimiento, el 90% de los niños que hemos tratado nosotros de primaria presentan estos síntomas. Entre semana se acentúan los dolores, pero cuando llega el fin de semana desaparecen o están bien de vacaciones y cuando va a empezar el colegio aparecen los dolores. También es habitual si sufren acoso que no quieran quedarse al comedor o a las actividades extraescolares porque se encuentran con los acosadores.

Muchas veces son los pediatras los que nos avisan porque al llevarlos a los padres y ver que no hay nada físico acuden a lo social y ahí es cuando ven que hay algún problema. Estos años atrás en psiquiatría han estado desbordados por niños que sufren bullyng o ciberbullyng.

 

¿Se produce más acoso ahora que hace 20 años? 

No, lo que hay ahora es más información. Se denuncia más y para esto sí que benefician más las redes sociales porque se viraliza. En cuento los niños llevan móvil ya no estamos hablando solo de acoso, sino también de ciberacoso, se juntan las dos cosas.

Eso sí, también las redes tienen su importancia en lo negativo ya que los acosadores bombardean a los niños durante los siete días de la semana a través de TikTok, Instagram o WhatsApp y eso ya es demoledor. La única ventaja es que el ciberbullyng queda demostrado ya que todo está alojado en internet.

 

¿Cuál es la edad normal para empezar a tener un móvil?

Ahora mismo los abuelos ya están regalando móviles y los padres poniéndoles internet. El resultado es que con ocho años los niños pueden tener WhatsApp, con 12 o 14 TikTok o Instagram. La culpa se la echo a los padres porque son los que se las tienen que controlar porque si no los niños cometen delitos sin saberlo.

En nuestras charlas con los padres incidimos mucho que no se pueden subir imágenes de los menores a las redes y si se hace tienen que ser los padres los que den este permiso.

 

Me viene a la mente un caso que se ha hecho viral en las últimas fechas de un niño que sufre acoso el día de su cumpleaños ¿Eso es más normal de lo que podamos pensar?

Así es, hay muchos casos similares. Niños que incluso invitan a otros niños y no aparece ninguno y les hacen el vacío. El día a día es exactamente como hemos podido ver en el vídeo, muchas veces cuando los papás van a hablar con el colegio les dicen que no se preocupe, que eso no es nada que son cosas de niños y luego llegamos a los límites que llegamos como la fobia social, ansiedad, depresión, no querer ir al colegio o cuadros de estrés postraumático. Esto lo estamos viendo casi diariamente.

 

¿Los profesores también sufren acoso?

Por supuesto, ha habido profesores de baja por depresión porque en su clase han tenido a algún alumno que les han hecho la vida imposible. Hará dos años me enteré de que una profesora casi sufre un atropello con un coche por parte del ¡padre del acosador! También hay profesores que les han quemado el coche o que estaban amenazados, caso de este tipo, un montón.

 

¿Hay padres que acosan a otros padres?

Existen casos de padres del niño acosador, después de conocer que su hijo ha sido denunciado ante los docentes en el colegio, que llaman a los padres del niño acosado para amenazarlos o pegarles en la calle. La violencia genera violencia.

 

¿Cómo afectó la pandemia a los niños?

Es curioso, cuando empezó la pandemia y los niños tuvieron que seguir las clases online empezaron a llamarnos padres de niños víctimas de acoso que sus hijos estaban felices y que habían mejorado su comportamiento. Con afirmaciones tales como “desde que mi hijo no va al colegio está mucho mejor”.

 

CONSEJOS PARA PREVENIR EL BULLYNG

La educación es nuestro mejor aliado.

Una sonrisa y un abrazo ayuda siempre.

Observa al niño.

Escucha y dialoga con ellos.

La violencia genera más violencia.

Borra el insulto de tu vocabulario.

El docente siempre está ahí, confía en él.

Mantén la calma.

El niño no es el culpable.

Refuerza su autoestima.

Comunica la situación al centro educativo.

No actúes por tu cuenta.

Dale la oportunidad de ampliar su grupo de amigos y amigas.

Mantén una buena comunicación basada en la confianza.