Una de las claves del nuevo ámbito de Montegancedo será la convivencia de la domótica y la sostenibilidad. El futuro ya está aquí, y nunca mejor dicho, porque las casas inteligentes harán que viajemos al futuro distópico de Marty McFly en Regreso al Futuro, pero con unas calidades superiores.

Antes de continuar, lo primordial es explicar qué es la domótica: el conjunto de tecnologías aplicadas al control y la automatización inteligente de la vivienda, que permite una gestión eficiente del uso de la energía, que aporta seguridad y confort, además de comunicación entre el usuario y el sistema.

¿Qué quiere decir esto? Sencillo, la domótica facilita que tengamos el control de todos los aparatos eléctricos de nuestra casa (electrodomésticos, televisiones, móviles, bombillas, puertas de entrada, etc.) y los podamos encender o apagar con un solo clic a través del móvil.

 

Existen distintos tipos de dispositivos que nos podemos encontrar en una vivienda domótica: la pasarela; el sistema de control centralizado; los sensores, actuadores, e interruptores; y los aparatos electrónicos y electrodomésticos dotados de tecnología digital y capacidad de intercomunicación.

La pasarela domótica recibe a distancia acciones definidas en la aplicación móvil para gestionar, programar o automatizar el funcionamiento de los equipos de la casa. Comunica por radiofrecuencia con los equipos conectados: calefacción, persianas motorizadas, alarma, verja, puerta de garaje.

Aquí entraría la sostenibilidad ya que, si queremos que se suban las persianas para que entre el sol por la ventana para el beneficio de las plantas, que se active el riego automático del jardín o simplemente comprobar que estén todas las luces apagadas, lo único que tenemos que tener es instalada una pasarela.

La instalación de una pasarela domótica necesita de una conexión a internet, de equipos compatibles con la tecnología de la pasarela y la descarga de la aplicación móvil dedicada a la gestión y la programación de tu pasarela. Luego, como comentábamos en el punto anterior, hay otras opciones, pero la mejor, después de la pasarela, es que los propios dispositivos sean digitales y los podamos controlar a través de nuestro Smartphone.

 

Gracias al uso de la tecnología LED para la iluminación y automatización, esta instalación permite alcanzar ahorros de hasta el 70% frente a viviendas convencionales. También se ahorra en la factura del agua, ya que controla la caldera y el sistema de riego puede activarse automáticamente a determinadas horas del día, pero sólo si no ha llovido.

Muchos hogares incorporan pantallas Iddero HC2L encargadas de la lógica de control de otros elementos de la instalación, como por ejemplo la detección y notificación automática por email en caso de producirse alarmas técnicas, cortes automáticos del suministro de agua, fugas o para el control del termostato de climatización.

 

Las empresas apuestan por la domótica sostenible

Después de leer este post nos queda bastante claro que una casa implementada con tecnología domótica, a corto plazo, ahorra mucho más que otro hogar. Pero ¿Qué pasaría si este ahorro los extrapolásemos a una gran empresa? La cantidad de dinero que se ahorraría esa empresa sería muy elevada y este ahorro podría ser invertido para favorecer otros factores importantes en una empresa del siglo XXI: ahorro de luz y papel, reciclaje o impartir cursos de formación a los trabajadores para cuidar el medioambiente.